Un día, alguien hizo una pregunta chiquita.
No prometió nada.
No dijo “vamos a ser campeones”.
Solo preguntó: ¿Y si, sí?
Y esa pregunta, tan simple como una moneda lanzada al aire, empezó a moverse de boca en boca.
Primero fue futbol.
Luego fue meme.
Luego fue canción, sticker, video,