Ese cliente no baila.
Una tienda de electrodomésticos.
Tenían a una jovencita grabando un reel
para promocionar un ring light de $799 pesos.
Luz rosita, musiquita viral, todo hype.
Miles de likes.
Cero ventas.
Mientras tanto, en silencio,
un señor de 50 años entró a la tienda,
pidió un refrigerador de $35,000 pesos,
pagó con su tarjeta
y se fue sin tomarse una foto.
La tienda seguía obsesionada con los likes,
ignorando a quien realmente estaba amueblando su casa.
Ese cliente no baila.
No usa filtros.
No quiere “aesthetic”.
Quiere garantía, servicio y que la instalación llegue puntual.
Y mientras todos corrían tras el adolescente que compra un ring light barato…
nadie volteaba al adulto que cambia su refri, su lavadora y su pantalla cada pocos años.
Las ventas regresaron cuando dejaron de jugar a lo moderno
y empezaron a hablarle a quienes ya tienen poder adquisitivo,
no solo tiempo libre.
El hype vive en TikTok.
Los billetes están en otro lado.