La rifa no te la sacas... te la ganas.

En una junta con varios gerentes y agentes de ventas, estaban obsesionados con la fórmula para cerrar más.

Cada uno empezó a aventar tips como si fuera confeti: que si la frase exacta del follow-up, que si copiar el speech del vendedor estrella, que si mandar correos a la misma hora "porque así sí los abren".

Todos estaban comprando boletos de la misma rifa.
La rifa de la suerte ajena.

Todo lo que funciona de verdad en ventas, no viene de copiar al ganador anterior.
Viene de hacer algo que al cliente le haga sentido hoy.

El cliente no se mueve por tu urgencia, se mueve por su contexto y su propio tiempo. El que vende es el que entiende cómo decide la mente del cliente.

No cuando tú le dices, sino cuando algo dentro de él hace click.

La rifa no te la sacas... te la ganas.