Bad Bunny me limpió la casa.
No me sorprendió el impacto del post de Bad Bunny.
Eso lo veía venir.
Lo que sí me sorprendió
fue ver gente cancelando su suscripción a raíz de eso.
Y ahí se evidencia algo importante.
Hay contenidos que informan.
Otros que entretienen.
Y unos cuantos que funcionan como espejo.
No todos quieren verse reflejados.
Algunos prefieren que el newsletter confirme lo que ya piensan,
no que les mueva la silla.
Bad Bunny no era el tema.
El tema era la incomodidad.
Cuando un contenido hace que alguien se vaya,
no siempre es un error.
A veces es un filtro natural.
Purple Pills no está aquí para agradar a todos.
Está aquí para incomodar a los correctos.
Y si alguien se baja porque no le gustó lo que vio en el espejo,
está bien.
Este no es un club de aplausos.
Es una mesa para pensar.
Bienvenidos todos los puntos de vista.
Las opiniones distintas nutren.
La cajita de comentarios va a seguir ahí,
abierta al final del post,
para debatir, disentir, incomodarnos con respeto
y pensar un poco más juntos.
Seguimos.