El laberinto y la brújula.

Cada semana el entorno digital anuncia otra actualización.
Andrómeda, Nano Banana, Sora 2, Gemini 3.
Nombres que parecen promesas de que “ahora sí” vas a vender más.

Pero aquí está la verdad que casi nadie quiere mirar de frente:

El futuro del marketing no depende de la próxima actualización.
Depende de entender por qué la gente hace lo que hace.

Y sí, claro que importa estar al día tecnológicamente.
Es parte fundamental del oficio.

Pero si no sabes qué dispara una compra, qué frena una decisión, qué activa la urgencia, qué genera confianza, nomás estás picando botones esperando milagros.

Cuando captas eso, todo lo demás deja de ser un laberinto y se vuelve una brújula.