El marketing es repetición estratégica.

Tenía un cliente igualito a ti: terco, ansioso y obsesionado con sacar 20 posts a la semana, convencido de que entre más publicaciones tirara, más iba a vender.

Un día le pregunté cuál anuncio era el que mejor jalaba.
No supo.

Agarramos un solo anuncio bueno, lo repetimos sin miedo…
y ¡pum!, la gente empezó a recordarlo, a mencionarlo, a comprar.

El marketing es repetición estratégica.

No necesitas cada vez un truco nuevo.
Necesitas repetir lo que ya funciona, hasta que deje de hacerlo.

La mayoría abandona la campaña justo cuando iba a pegar.
La matan antes de que madure.
Cambian el anuncio porque “ya me aburrí”, cuando el cliente apenas está empezando a verlo.

El marketing que vende no busca ser novedoso, busca ser recordado.
Y la memoria humana se programa con insistencia.