Pedro Sola: El día que las marcas dejaron de reírse.

Cuando contratas una personalidad, no solo compras su audiencia: también heredas sus errores.


En 2007, Pedro Sola se equivocó de mayonesa.

Frente a las cámaras, mientras intentaba vender Hellmann’s, pronunció el nombre que ningún anunciante quería escuchar: McCormick.

Hubo unos segundos de silencio. Una mirada perdida. El gesto de quien quisiera arrancar las palabras del aire y regresarlas a la boca.

El error le costó 75 mil pesos, descontados de su salario en pagos de cinco mil por quincena. Pero los años, que suelen cambiar el peso de las tragedias, convirtieron aquella equivocación en una de las escenas más queridas de la televisión mexicana.

El video acumuló millones de reproducciones. Los jóvenes lo transformaron en meme. Y en 2024, Hellmann’s decidió cerrar el círculo: volvió a contratarlo, le dio una segunda oportunidad y convirtió una vieja humillación en una campaña de redención. La marca entendió que la gente perdona los errores humanos cuando no hay malicia detrás.

Pero en julio de 2026 ocurrió algo distinto.

Esta vez, Pedro Sola no confundió una marca.

Confundió el enojo con la libertad de decir cualquier cosa.


Cuando la torpeza dejó de ser simpática.

Durante la emisión de Ventaneando del 6 de julio, Sola se quejó de la presencia de perros en supermercados, restaurantes y centros comerciales. Hasta ahí podía existir una conversación legítima sobre higiene, límites y convivencia en espacios públicos.

No todas las personas quieren comer junto a un perro. No todos los establecimientos están preparados para recibirlos. Y ser pet friendly tampoco significa renunciar a las reglas.

El problema fue que Sola decidió rematar su molestia diciendo que sentía ganas de aventarles “un trozo de carne envenenada”. Después habló de disparar contra algunos dueños.

No fue una opinión sobre políticas pet friendly. Fue una fantasía de violencia dicha en televisión nacional.

El video se viralizó. El 8 de julio ofreció una disculpa, reconoció su falta de empatía y aseguró que jamás lastimaría a un animal. El 9 de julio la PAOT condenó sus expresiones. Posteriormente, una organización presentó una denuncia ante la Fiscalía de la Ciudad de México, sin que eso signifique que exista hasta ahora una imputación o responsabilidad penal determinada.

El 14 de julio llegó la consecuencia que convierte esta historia en una lección de negocios.

🐶
Pausa.

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