Hay empresas que nacen con una fábrica.
Y hay empresas que nacen con una costumbre.
Jumex nació con una lata.
Una lata azul.
Pequeña, práctica, reconocible.
Durante décadas, esa lata estuvo en loncheras, tiendas de abarrotes, refrigeradores, fondas, puestos, supermercados y manos de niños que no sabían leer una etiqueta