Tener más opciones te hace vender menos.

En un supermercado de California, ocurrió algo extraño.

Unos investigadores instalaron una mesa de degustación de mermeladas.

Pequeñas muestras.
Y clientes caminando con su carrito.
Durante algunas horas colocaron una enorme variedad de sabores.

La mesa llamaba la atención.
La gente se acercaba y probaba.

Después cambiaron el experimento.
Quitaron la mayoría de los frascos.

La mesa parecía menos impresionante. Y, sin embargo, ocurrió algo que cambiaría la manera en que muchos entenderían las decisiones de compra.

Cuando había más opciones, más personas se acercaban. Pero cuando había menos, más personas compraban.

La abundancia ganaba atención.
La simplicidad ganaba decisiones.

Cuando una compra sencilla empieza a sentirse como trabajo, el cerebro descubre una alternativa maravillosa:

🍓
Pausa.

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